Vuela Palabra

Piersanti

Tres poemas de Umberto Piersanti

Si hoy día todo se reduce a una necesidad de tener, una lucha por intentar mantener las cosas sumergidas en la velocidad de una sociedad tecnológica que pronto lo vuelve todo obsoleto y que pretende desquiciar el mecanismo de la memoria, la poesía de Umberto Piersanti tiene el mérito y la gran capacidad de reubicar personas e historias en un espacio-tiempo donde todo puede recuperar su aliento, paso rítmico, ritmo justo. Piersanti lleva a cabo esta operación de recuperación sin una intención nostálgica como fin en sí mismo sino, al contrario, consciente de la irremediable distancia entre el aquí y el allá, entre el ahora y el entonces; en este anhelo dramático y esencial, el poeta de Urbino abre la palabra a ese mundo que nuestros ojos ya no alcanzan a ver, devolviéndonoslo intacto, vivo, rico en matices y en vida.

Alesssandra Corbetta
Trad. Marisol Bohorquez Godoy



Se oggi è tutto un dovere tenere, un affannarsi a tentare di trattenere le cose immerse nella velocità di una società tecnologica che tutto rende presto obsoleto e che mira a scardinare il meccanismo della memoria, la poesia di Umberto Piersanti ha il merito e la grande capacità di ricollocare persone e storie in uno spaziotempo dove tutto può riprendere fiato, passo cadenzato, giusto ritmo. Piersanti compie questa operazione di recupero senza intenzione nostalgica fine a sé stessa ma, al contrario, conscio della distanza irrimediabile tra il qui e il là, tra l’ora e l’allora; in questo anelito drammatico e imprescindibile il poeta urbinate spalanca la parola a quel mondo che i nostri occhi non sono più in grado di vedere, restituendocelo intatto, vivido, ricco di sfumature e di vita.

A.C

 


Poemas del libro I luoghi persi (Crocetti, 2022) en la traducción de Marisol Bohorquez Godoy

 



Cambia mi tiempo cambian los sucesos


…………………………………………………a mi hijo Jacopo que aún no había nacido


cuando fue medianoche en la mezquita
con sus fragmentos tan azules como el cielo
rodearon de blanco las hermosas gaviotas
los alminares bajando hasta el mar
eres la primera persona de este año
a la que veo y nos aferramos a los pabellones
del antiguo jardín con esmaltes
terminados también aquí en Oriente
como los que están en los mosaicos de oro

siempre la vasta tierra que recorro
por sus muros y cielos me empuja
a menudo hay una compañera que me aprieta fuerte
dentro de un cálido nicho, el seto
se cierra al estruendo denso que me inquieta

luego vuelvo a mis colinas donde el aire
punza incluso en los días calurosos
subo donde el rosal
alza sus bayas en la escarpadura
recuerdo que el invierno ya pasó
nos revolcamos en la juncia blanca
habías descubierto entonces mi morada
tierra de robles y vientos alta sobre el mar
mientras la piel huelo y la hierba renuncia
en tu mórbido vientre me sumerjo
apretado por cálidos y largos muslos

de muchacho miraba a través de la zanja
las uvas tornándose dulces y amarillas
más allá del gran matorral que desciende
circunda las horas de adornos y mi casa
más allá, donde está el mar con los grandes barcos
que a diversos lugares se dirigen

hoy me inquieta el tiempo que me espera
sus obras y los días que no viví
que no conozco y encuentro por la vía
de esta edad mediana ya consternada
que su rumbo cambió sin preguntarme

esta historia tan larga como la vida
quizá cambia a quien viene y no conozco
a la espera yo estoy como siempre
de paseo ando por mis colinas circulares
luego me voy lejos y aquí vuelvo


Enero de 1986

 



Muta il mio tempo cambia la vicenda


…………………………………………………a mio figlio Jacopo che doveva ancora nascere


quando fu mezzanotte sulla moschea
con i suoi cocci azzurri come il cielo
cerchiarono di bianco i bei gabbiani
i minareti scesi fino al mare
sei la prima persona di quest’anno
che vedo e ci stringiamo ai padiglioni
dell’antico giardino cogli smalti
conchiuso anch’esso qui in oriente come
quelli che stanno nei mosaici d’oro

sempre la vasta terra che percorro
lungo i suoi muri e cieli mi sospinge
spesso c’è una compagna che mi serra
dentro una nicchia calda, la siepe
chiude allo strepito fitto che m’inquieta

torno poi ai miei colli dove l’aria
punge perfino i giorni di calura
salgo dove il cespuglio della rosa
sopra ogni greppo alza le sue bacche
ricordo che l’inverno ormai passato
ci rotolammo nel falasco bianco
avevi scoperto allora la mia dimora
terra di querce e venti alta sul mare
mentre la pelle odoro e l’erba molla
dentro il tuo ventre morbido mi schianto
in calde e lunghe cosce rinserrato
da dentro il fosso ragazzo guardavo
quando l’uva diventa dolce e gialla
oltre la grande macchia che scoscende
cerchia l’ore d’ornelli e la mia casa
oltre, dove c’è il mare con le barche
grandi che vanno nei luoghi diversi

oggi m’inquieta il tempo che m’attende
le sue opere e i giorni che non vissi
che non conosco e trovo per la strada
di questa età di mezzo già sgomenta
che senza consultarmi mutò il corso

questa vicenda lunga come la vita
forse cambia chi viene e non conosco
io nell’attesa sono come sempre
in giro sui miei colli nella cerchia
e poi vado lontano e qui ritorno


Gennaio 1986



El alma

yo no había comprendido

de dónde el alma viene entre las espinas
pero el alma es pequeña, hecha de aire,
pasa entre las espinas y no se rasguña


L’anima

io non avevo mai capito
da dove l’anima viene tra gli spini
ma l’anima è piccola, fatta d’aria,
passa tra gli spini e non si graffia

 


La ficaria

es de color amarillo estridente, ninguna flor

la iguala aunque se esmere todo el año
en febrero cubre el matorral
la hoja es muy verde
siempre un poco húmeda e inmaculada
cuando cae la nieve que obstruye
la ficaria permanece intacta

si permanece saludable bajo la nieve durante tres días
y viene una chica y se la lleva
frente al tocador, en un vaso
con el tallo dentro del agua la pone
en el cristal asciende el hombre, sube las escaleras
llama a la puerta
y espera para ver si ella abre



Il favagello

è d’un giallo squillante, nessun fiore
l’uguaglia anche se prendi l’anno intero
copre a febbraio i greppi
verdissima è la foglia
umida sempre un poco e immacolata
quando la neve cade che ritarda
il favagello resta sotto intatto

se sta sotto la neve tre giorni sani
e viene una ragazza che lo coglie
dinnanzi alla specchiera, in un bicchiere
col gambo dentro l’acqua poi lo mette
sale nel vetro l’uomo, sale le scale
bussa alla porta
e aspetta se lei apre


Umberto Piersanti nació en Urbino en 1941. Es autor de los libros de poesía: La breve stagione (1967), Il tempo differente (1974), L’urlo della mente (1977), Nascere nel ‘40 (1981), Passaggio di sequenza (1986), reunidos todos en Tra alberi e vicende (2009). Con la editorial Einaudi de Turín ha publicado: I luoghi persi (1994), Nel tempo che precede (2002) y L’albero delle nebbie (2008) que ganó los premios: Pavese Città di Chieri, San Pellegrino, Giovanni Pascoli, Tronto, Mario Luzi, Alfonso Gatto y Città di Marineo. En 1999 en la colección «I quaderni del battello ebbro» (1999) salió la antología Per tempi e luoghi a cargo de Manuel Cohen que escribió también un ensayo introductorio. Umberto Piersanti es también autor de tres novelas y de dos libros de crítica: L’ambigua presenza y Sul limite d’ombra. Ha preparado, en colaboración con Fabio Doplicher, una interesante antología de poesía italiana actual, Il pensiero, il corpo (1986).

 

* * * La foto del autor es del fotógrafo Dino Ignani

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