Vuela Palabra

Giovanni Ibello-Vuela Palabra

«No regresaré» y otros poemas de GIOVANNI IBELLO

Leeremos, en la traducción de Marisol Bohórquez Godoy, «No regresaré» y otros poemas de Giovanni Ibello, poeta nacido en Nápoles en 1989. En 2017 publicó su primer libro, Turbative Siderali (ediciones Terra d’Ulivi). Es director de la revista «Atelier» (sección online) y colabora con el blog de poesía de Luigia Sorrentino como traductor. En 2018 ganó el «Premio Ciudad de Fiumicino» en la sección «Obra inédita» con una primera versión del poema «Dialoghi con Amin». Una de sus antologías poéticas fue publicada en Rusia por el editor Igor Ulangin en la serie «Poetas italianos contemporáneos» editada por Paolo Galvagni (traducción de Tatiana Grauz).

 

no regresaré

Producto de los incendios otoñales
un altar de gemas,
es el menhir de la luna exiliada.
Yo soy Giovanni
y jamás he pedido ser amado.
El amor oprime en el pecho
el destino del trueno:
romper el cristal de la existencia.
Así nosotros, ebrios de juventud
corremos a una velocidad vertiginosa más allá de la oscuridad,
succionamos con avidez
el fuego dejado en las piedras
y brindamos / a la sombra que fue de los pinares.
Cada cosa revela
aquella nada que ya hemos sido.
Todo simula la quietud.
No muy lejos, un hombre enciende a puñetazos la arena.
Dice: “Créeme, no estamos para renacer.
Ningún verso excluye la primavera.”

 



io non torno più

Ricavo dai roghi autunnali

un altare di gemme,
è il menhir dell’esiliata luna.
Io sono Giovanni
e non ho mai chiesto di essere amato.
L’amore stringe nel seno
la sorte del tuono:
frantumare il vetro dell’esistenza.
Così noi, ebbri di giovinezza
corriamo a perdifiato nell’oltrenero,
succhiamo avidamente
il fuoco rimasto nelle pietre
e brindiamo / all’ombra che fu delle pinete.
Ogni cosa rivela
quel nulla che siamo già stati.
Tutto simula la quiete.
Poco distante, un uomo prende a pugni la rena.
Dice: «Credimi, noi non stiamo per rinascere.
Nessun verso sconta la primavera».





*
Medimos la salvación con el aliento:
quien nace traspasa el tormento del primero.


Misuriamo la salvezza con il fiato:
chi nasce trafigge l’assillo del prima.



*
Amin, es casi de día
es la rendición de los fuegos invernales
el ectoplasma del devenir.
Dios, núcleo de estrella
enséñanos a desvanecernos
poco a poco
enséñanos el diálogo amoroso
entre los picos de las brasas
y la arponeada noche.
Ahora todo es luna nueva
mientras que aún
lanzas a suerte la vena
dios anatema,
absorto te tocas los párpados…
¿Cuántos milímetros nos separan de la oscuridad?



Amin, è quasi giorno,
è la resa dei fuochi invernali
l’ectoplasma del divenire.
Dio, gheriglio di stella
insegnaci a svanire
poco a poco
insegnaci il dialogo amoroso
tra i picchi delle braci
e l’arpionata notte.
Adesso è tutta luna nuova
mentre ancora
tiri a sorte la vena
dio anatema,
ti sfiori trasognato le palpebre…
Quanti millimetri ci separano dal buio?

 

 

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