Vuela Palabra

Jacques Prévert

Jacques Prévert y la naturaleza sin barrotes


Prévert y su declaración de poética

 

En el poema que aquí presentamos, «Para hacer el retrato de un pájaro», extraído de la colección Paroles (1945), el poeta francés Jacques Prévert parece trazar, aparentemente, mediante el uso de tiempos infinitivos («pintar», “poner”, “esconder”, “esperar”, etc.), un instructivo práctico dirigido al lector; con un orden preestablecido a seguir para lograr un objetivo específico, el de representar sobre lienzo la imagen de un pájaro capturado en su entorno natural. Pronto, sin embargo, el lector se da cuenta de que más allá de los modos de uso enumerados hay una verdadera declaración de poética, un manifiesto personal que analiza la delicada relación entre vida y arte, entre naturaleza y cultura. Sería natural preguntar, ¿por qué el retrato de un pájaro? La respuesta es que desde el Romanticismo (podríamos ir aún más atrás en el tiempo) las diversas especies de pájaros han representado la metáfora ideal para simbolizar al poeta, desde la alondra de Shelley hasta el ruiseñor de Keats, Huidobro o Hernández (“ruiseñor de las desdichas”, en su caso), desde el gorrión solitario de Leopardi, pasando por el autillo, el pinzón o el estornino de Pascoli, hasta el jilguero (“un pequeño dios amarillo”) de Neruda. Hasta el albatros de Baudelaire («el poeta se parece al príncipe de las nubes»), símbolo majestuoso de la libertad cuando vuela entre las alturas, pero «cómico y feo», inepto y torpe, si se le mantiene en cautiverio y escarnecido por los marineros, cuando no es atravesado injustamente por una flecha disparada por un viejo marinero, como en el caso de Coleridge. El pájaro, como el poeta, no canta por una finalidad práctica, sino que lo hace con naturalidad, y su finalidad se convierte en el canto mismo, la belleza y la armonía (según el «principio del arte por el arte» enunciado por Gautier). A través de la metáfora ornitológica, los poetas no sólo establecen la identidad pájaro-poeta, sino que también reiteran la estrecha analogía entre poesía y música.

A diferencia de los poetas enumerados anteriormente, Prévert utiliza el término genérico «pájaro», sin especificar la especie. Sin embargo, su manual de instrucciones se convierte en una alegoría de la relación entre el artista y el mundo. El arte sí parte de la naturaleza, y aparentemente parece encerrar a la naturaleza en una jaula (el lienzo de un cuadro o la página de un poema), privando efectivamente al sujeto retratado de una de sus prerrogativas: la libertad. Sin embargo, la primera e inmediata tarea del artista será entonces cancelar uno a uno todos los barrotes que mantienen prisionero al sujeto retratado, cuidando de no tocar ninguna de las plumas del ave. El verdadero artista es respetuoso con su fuente de inspiración y siempre tiene en la cabeza una naturaleza sin barrotes. Su objetivo será captar lo que la gente común (por adicción, falta de tiempo, aburrimiento) ya no capta, porque está sofocada por los compromisos cotidianos. El pintor debe saber plasmar en el lienzo los detalles simples que pasan desapercibidos, como «el verde follaje y la frescura del viento», «el polvo del sol» o «el ruido de los animales sobre la hierba en el calor del verano». Y para ello, su arte debe basarse en dos grandes virtudes que la sociedad urbana moderna parece habernos robado: la paciencia y el silencio.

Sobre la paciencia, Italo Calvino en su conferencia americana centrada en la «Rapidez» cuenta una historia que encaja bien con la idea expresada en el poema de Prévert:

Entre las muchas virtudes de Chuang-Tzu, estaba la habilidad para pintar. El rey le pidió el cuadro de un cangrejo. Chuang-Tzu dijo que necesitaba cinco años y una villa con doce sirvientes. Pasados cinco años, todavía no había empezado la pintura. “Necesito cinco años más” dijo Chuang-Tzu. El rey se los concedió. Pasados los diez años, Chuang-Tzu cogió el pincel y en un instante, con un solo gesto, pintó un cangrejo, el más perfecto cangrejo jamás visto hasta entonces.

Sobre la importancia del silencio en la obra de arte bastan los hermosos versos del poeta argentino Hugo Mujica: “La historia del silencio son las palabras / la escucha de ese silencio es la poesía”. Apagando cualquier ruido de fondo, más allá de las convenciones sociales y más allá de las apariencias, el artista busca su verdadera identidad en la soledad de su propia alma, intentando entrar en contacto con la naturaleza que lo rodea, ya que, como decía Antonio Machado, “quien habla solo espera hablar a Dios un día».


Gianni Darconza

 

 


PARA HACER EL RETRATO DE UN PÁJARO

Primero pintar una jaula
con una puerta abierta
pintar entonces
algo bonito
algo sencillo
algo hermoso
algo útil
para el pájaro
luego poner el lienzo contra un árbol
en un jardín
en un bosque
o en una selva
esconderse detrás del árbol
sin decir nada
sin moverse…
A veces el pájaro llega enseguida
pero también puede tomarse muchos años
antes de decidirse
no se desanimen
esperar
esperar si es necesario durante años
la velocidad o la lentitud de la llegada del ave
no tiene relación
con el éxito de la pintura
Cuando llegue el pájaro
si viene
observar el más profundo silencio
esperar a que el pájaro entre en la jaula
y cuando entre
cerrar suavemente la puerta con el pincel
Entonces
borrar todos los barrotes uno por uno
teniendo cuidado de no tocar ninguna de las plumas del ave
Luego hacer un retrato del árbol
eligiendo la más hermosa de sus ramas
para el pájaro
también pintar el follaje verde y la frescura del viento
el polvo del sol
y el sonido de los animales sobre la hierba en el calor del verano
y luego esperar a que el pájaro se decida a cantar
Si el pájaro no canta
es una mala señal
una señal de que el cuadro es malo
pero si canta es buena señal
señal de que pueden firmar
Luego arranquen muy suavemente
una pluma del ave
y escriban su nombre en una esquina del cuadro



Traducción de Marisol Bohórquez Godoy



PER FARE IL RITRATTO DI UN UCCELLO

Dipingere prima una gabbia
con una porta aperta
dipingere poi
qualcosa di grazioso
qualcosa di semplice
qualcosa di bello
qualcosa di utile
per l’uccello
posare poi la tela contro un albero
in un giardino
in un bosco
o in una foresta
nascondersi dietro l’albero
senza dire nulla
senza muoversi…
A volte l’uccello arriva subito
ma può metterci anche lunghi anni
prima di decidersi
Non scoraggiarsi
attendere
attendere se necessario per anni
la velocità o la lentezza dell’arrivo dell’uccello
non ha alcun rapporto
con la riuscita del dipinto
Quando l’uccello arriva
se arriva
osservare il più profondo silenzio
attendere che l’uccello entri nella gabbia
e quando è entrato
chiudere dolcemente la porta col pennello
poi
cancellare ad una ad una tutte le sbarre
avendo cura di non toccare alcuna piuma dell’uccello
Fare poi il ritratto dell’albero
scegliendo il più bello dei suoi rami
per l’uccello
dipingere anche il verde fogliame e la freschezza del vento
il pulviscolo del sole
e il rumore degli animali sull’erba nel calore dell’estate
e poi attendere che l’uccello si decida a cantare
Se l’uccello non canta
è brutto segno
segno che il quadro è brutto
ma se canta è buon segno
segno che potete firmare
Allora strappate molto dolcemente
una piuma dell’uccello
e scrivete il vostro nome in un angolo del dipinto


Traducción de Gianni Darconza




POUR FAIRE LE PORTRAIT D’UN OISEAU


Peindre d’abord une cage
avec une porte ouverte
peindre ensuite
quelque chose de joli
quelque chose de simple
quelque chose de beau
quelque chose d’utile pour l’oiseau
placer ensuite la toile contre un arbre
dans un jardin
dans un bois
ou dans une forêt
se cacher derrière l’arbre
sans rien dire
sans bouger
Parfois l’oiseau arrive vite
mais il peut aussi bien mettre de longues années
avant de se décider
Ne pas se décourager
attendre
attendre s’il le faut pendant des années
la vitesse ou la lenteur de l’arrivée de l’oiseau
n’ayant aucun rapport
avec la réussite du tableau
Quand l’oiseau arrive
s’il arrive
observer le plus profond silence
attendre que l’oiseau entre dans la cage
et quand il est entré
fermer doucement la porte avec le pinceau
puis
effacer un à un tous les barreaux
en ayant soin de ne toucher aucune des plumes de l’oiseau
Faire ensuite le portrait de l’arbre
en choisissant la plus belle de ses branches
pour l’oiseau
peindre aussi le vert feuillage et la fraîcheur du vent
la poussière du soleil
et le bruit des bêtes de l’herbe dans la chaleur de l’été
et puis attendre que l’oiseau se décide à chanter
Si l’oiseau ne chante pas
c’est mauvais signe
signe que le tableau est mauvais
mais s’il chante c’est bon signe
signe que vous pouvez signer
Alors vous arrachez tout doucement
une des plumes de l’oiseau
et vous écrivez votre nom dans un coin du tableau



Jacques Prévert (Neuilly-sur-Seine, 1900 – París, 1977) Poeta, dramaturgo, letrista y guionista francés de carácter rebelde (suyo es, entre otros, el poético Les Enfants du Paradis de 1943) entre los más queridos por las jóvenes generaciones de todos los tiempos. Considerado el cantor del amor, el poeta francés rompe las barreras de un poema hecho para unos pocos, logrando que sea comprensible a un gran público. Prévert frecuentó todos los géneros como escritor, desde la poesía hasta los cuentos para niños. En 1945 publicó su primer poemario, Palabras (Paroles, 1945) que alcanzó de inmediato un enorme éxito, así como sus publicaciones posteriores, entre las que se destacan Historias (Histoires, 1946); y La lluvia y el buen tiempo (La pluie et le beau temps, 1955).



Visits: 2480

¡SIGAMOS EN CONTACTO!

¡Nos encantaría tenerte al día con nuestras últimas publicaciones

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *