Vuela Palabra

Felipe García Quintero

«Mi madre» y otros poemas de Felipe García Quintero

Esta semana quisiera compartir, en mi traducción al italiano, una selección de poemas del poeta y antropólogo colombiano Felipe García Quintero. En sus prosas poéticas se puede escuchar el latido esencial de la creación, en la evocación de voces y sugerencias que llevan al poeta a la constatación que “el amor del morir” es lo que hace posible la escritura. Porque si la muerte puede aniquilar al hombre, la idea de la muerte puede salvarlo.

Gianni Darconza



Porque escribir es cargar con la procesión de tu vida

Perché scrivere è accollarsi la processione della tua vita


 



***

UNO CREE en la escritura. Que la escritura es aire, y basta.

Mas el lenguaje habita la intemperie de la casa, persiste en la humana gravedad.

Porque escribir es cargar con la procesión de tu vida, con los enseres que no caben en otro rincón que no sean los días, que uno tras otro son la nada.

Porque la muerte es irse y ya.

Y es la voluntad del amor el morir.

Sí, el amor del morir, la única escritura:



***

UNO CREDE nella scrittura. Che la scrittura è aria, e basta.

Ma il linguaggio abita la intemperie della casa, persiste nell’umana gravità.

Perché scrivere è accollarsi la processione della tua vita, con gli arnesi che non ci stanno in un altro angolo che non siano i giorni, che uno dopo l’altro sono il nulla.

Perché la morte è andarsene e basta.

Ed è la volontà dell’amore il morire.

Sì, l’amore del morire, l’unica scrittura:




***

MI MADRE gorda cuando duerme parece una ballena encallada en la playa. Entonces río. Y mis ojos que la miran desde el sueño se vuelven agua de su océano y mis manos arena de la orilla.

Mientras duerme pienso si la vida se entrega a la tierra como las ballenas y si en vano ahora intento mover su cuerpo hacia las aguas que no quiere más visitar.



***

MIA MADRE grassa quando dorme sembra una balena arenata sulla spiaggia. Allora rido. E i miei occhi che la guardano dal sonno si tramutano in acqua del suo oceano e le mie mani in sabbia della spiaggia.

Mentre dorme penso se la vita si consegna alla terra come le balene e se invano adesso cerco di muovere il suo corpo verso le acque che non vuole più visitare.



***

MI CASA, como el desierto, no tiene techo ni puerta, sólo boca.

Mi casa, como la piedra, no posee vigas ni cimientos, sólo una mano empuñada la sostiene.

Esta casa la he construido quitando ladrillos y entregando mis huesos al vacío que resta.

La casa es oscura como mi voz en sus corredores.

Vivo en la casa que camino. La que acecho y me persigue como el gusano tras la carne enferma.

A cada grito se levanta; con cada silencio la destruyo.



***

LA MIA CASA, come il deserto, non ha tetto né porta, solo bocca.

La mia casa, come la pietra, non possiede travi né fondamenta, solo una mano brandita la sostiene.

Questa casa l’ho costruita togliendole mattoni e consegnando le mie ossa al vuoto che rimane.

La casa è oscura come la mia voce nei suoi corridoi.

Vivo nella casa che percorro. Quella che spio e m’insegue come il verme dietro alla carne malata.

A ogni grido si alza; con ogni silenzio la distruggo.




***

VIAJO EN UN TREN de veintiún vagones conducido por todos mis muertos. Miro a través del cristal roto de la ventana una batalla de mariposas mutiladas por el cielo quemado de mis cinco años.

Converso con los árboles de la intemperie que desaparecen en mis ojos; los que no tienen camino, con los pájaros que son ya recuerdos del viento.

Yo tampoco sé qué tierra es ésta.



***

VIAGGIO IN UN TRENO di ventuno vagoni guidato da tutti i miei morti. Guardo attraverso il vetro del finestrino una battaglia di farfalle mutilate dal cielo bruciato dei miei cinque anni.

Converso con gli alberi dell’intemperie che scompaiono nei miei occhi; quelli che non hanno cammino, con gli uccelli che sono ormai memorie del vento.

Neanch’io so che terra è questa.




RES

I.

La vaca muerde la hierba
y su aliento estremece la luz del polvo lunar.

Temblorosa es la música entre sus patas,
hondo el respirar del viento.

La cola que aparta las moscas
flota, rema.


II.

La vaca llama a ser vista por sus grandes ojos abiertos.

La lentitud y no la hierba es lo que cavila en la paciente sombra.

Tiento la tierra que la junta al cielo.

Montaña de sólo aire el pensamiento donde el silencio se despeña.


III

Arriba en la montaña,
inmóvil, una vaca sola pasta.

A su sombra mis ojos buscan refugio.

La vaca mística de la infancia
sobre el llano alto, casi en las nubes.

Un poco de ese fulgor toca mis manos,
sólo entonces, en cada piedra, el horizonte nuevo.



BOVINO

I.

La vacca morde l’erba
e il suo fiato scuote la luce della polvere lunare.

Tremante è la musica delle sue zampe,
profondo il respiro del vento.

La coda che allontana le mosche
galleggia, rema.


II.

La vacca chiama a essere vista dai suoi grandi occhi aperti.

La lentezza e non l’erba è ciò che cavilla nell’ombra paziente.

Tasto la terra che la unisce al cielo.

Montagna di sola aria il pensiero da cui il silenzio precipita.


III

Sopra sulla montagna,
immobile, una vacca sola pascola.

Alla sua ombra i miei occhi cercano rifugio.

La vacca mistica dell’infanzia
sull’altopiano, quasi sulle nuvole.

Un po’ di quel fulgore tocca le mie mani,
solo allora, in ogni pietra, l’orizzonte nuovo.




***

POCO A POCO EL SILENCIO ha ido llenando mi alma de ruidos, con pisadas temerosas como de fiera perseguida por el temblor del corazón que afila su cuchillo.

Es la ciega voz que mantiene abiertos mis ojos.

Y ‑entre mí‑ pienso en el otro cielo que afuera de la casa me espera: mi cielo, el que inventa la lluvia en un rincón de la calle.

Un cielo de aguas podridas. De ahogada luna turbia, salvada del lodo por la mano del sueño.

Cielo mío de aguas podridas, sólo en tu carne brillan mis dientes caídos.

Cielo repentino de orín de invierno, ven a llenar con tu cuerpo mis manos vacías de ciego sin tacto. Cielo mío de pájaro sin cielo. Cielo de agua de vientre.

Cielo mío, hondo como la piedra.



***

POCO A POCO IL SILENZIO mi ha colmato l’anima di rumori, con impronte timorose come di belva inseguita dal tremore del cuore che affila il coltello.

È la cieca voce che tiene aperti i miei occhi.

E –tra me e me‑ penso all’altro cielo che fuori dalla casa mi attende: il mio cielo, quello che inventa la pioggia in un angolo della via.

Un cielo di acque putride. Di affogata luna torbida, salvata dal fango dalla mano del sogno.

Cielo mio di acque putride, solo nella tua carne brillano i miei denti caduti.

Cielo repentino di orina in inverno, vieni a colmare col tuo corpo le mie mani vuote di cieco senza tatto. Cielo mio di uccello senza cielo. Cielo di acqua di ventre.

Cielo mio, profondo come la pietra.




***

LOS PÁJAROS clavan sus picos en mi carne.

Sobre mis palmas reposan. Beben el agua de mis ojos y mi lengua calla. La dicha de ser su alimento no me alcanza.

Otra será mi gloria, no los cielos.



***

GLI UCCELLI piantano i loro becchi nella mia carne.

Riposano sulle mie palme. Bevono l’acqua dai miei occhi e la mia lingua tace. La fortuna di essere il loro alimento non mi raggiunge..

Altra sarà la mia gloria, non i cieli.




Felipe García Quintero (Cauca, Colombia, 1973). Es doctor en Antropología y docente titular del Departamento de Comunicación Social de la Universidad del Cauca, Colombia. Es autor de los poemarios Vida de nadie (Madrid, 1999), Piedra vacía (Quito, 2001), La herida del comienzo (Granada, 2005), Mirar el aire (Bogotá, 2009), Siega (Bucaramanga, 2011), Terral (Montevideo, 2013), Algún latido (México, 2016) y Animal de ayer (Santiago, 2018), así como de las selecciones personales Horizonte de perros (Cali, 2005; La Paz, 2010), Honduras de paso (Mérida, 2007), El pastor nocturno (Santo Domingo / Bogotá, 2012), Cavado (hasta el silencio) (Sevilla, 2016) y Las presas por su sombra (Santiago, 2018). La Piedad (Mantis Editores, 2013) reúne la poesía editada por el autor entre 1994 y 2013. Obtuvo por concurso los premios de poesía Encina de la Cañada (España), Neruda 2000 (Chile) y Eduardo Cote Lamus (Colombia). Actualmente se desempeña como profesor titular del Departamento de Comunicación Social de la Universidad del Cauca en Popayán.


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