Vuela Palabra

Ben Clark

BEN CLARK «Cuando llegue el poema que te quiero escribir»

Ben Clark es un escritor español que ha sido merecedor de importantes reconocimientos, entre los cuales se destaca el XXX Premio Loewe de Poesía (2017) con su poemario La policía celeste. Aquí leerán una muestra de su obra en la traducción de Gianni Darconza.

 

 

Esto que quiero decirte hoy
se murmuró en las cuevas con terror,
en noches de noviembre cuando noviembre aún
estaba por descubrirse

Ciò che voglio dirti oggi
si mormorava nelle caverne con terrore,
nelle notti di novembre quando novembre ancora
doveva essere scoperto






CUANDO LLEGUE EL POEMA

Cuando llegue el poema que te quiero
escribir, cuando acuda vivo y joven
a los ojos primero y a las manos
después, sencillamente,
predicando que nada hubo más fácil
que esperarlo, a pesar
de haberlo hecho en un cuarto sin ventanas
durante muchos años, desde siempre.
Cuando llegue y te lea ese poema,
y el poema envejezca y muera solo
como un santo incorrupto y no sepamos
dónde habita: si en ti, si en mí, si vaga
entre los dos igual que una promesa
que no puede cumplirse, cuando llegue
y exija ser, no sé si voy a estar
preparado. Pensarlo me atormenta
tanto como temer que no vendrá,
o que ya vino y no logré acogerlo;
ahora no podré decirte nunca
lo que sólo el poema, aquel poema
que podría llegar como llegaste
tú, de pronto, llenando de palabras
el espacio vacío, lograría
decirte como quiero yo decirte
y que te digo así, mientras espero,
con la urgencia y torpeza con que escriben
todos sus versos los enamorados.




QUANDO ARRIVERÀ LA POESIA

Quando arriverà la poesia che ti voglio
scrivere, quando si presenterà viva e giovane
agli occhi prima e alle mani
poi, semplicemente,
predicando che non ci fu nulla di più facile
che aspettarla, benché
sia stata fatta in una stanza senza finestre
per molti anni, da sempre.
Quando arriverà e ti leggerò quella poesia,
e la poesia invecchierà e morirà sola
come un santo incorrotto e ignoreremo
dove abiti: se in te, o in me, se vaga
tra i due come una promessa
che non può realizzarsi, quando arriverà
esigendo di essere, non so se sarò
pronto. Pensarci mi tormenta
tanto quanto temere che non verrà,
o che è già venuta e non sono riuscito ad accoglierla;
adesso non potrò più dirti
ciò che solo la poesia, quella poesia
che potrebbe arrivare come sei arrivata
tu, all’improvviso, colmando di parole
lo spazio vuoto, riuscirei
a dirti come voglio io dirti
e che ti dico così, mentre attendo,
con l’urgenza e la goffaggine con cui scrivono
tutti i loro versi gli innamorati.




LOS ROTOS

………………………………………………………(con Anne Sexton)


Todas las divisiones son mentira
salvo la que divide los cuerpos en dos
grupos incomprensibles entre sí.
Aquellos que se han roto y los que no.
Los rotos no pedimos demasiado:
que se nos quiera, sí,
que los que no han vivido la fractura
tengan paciencia
si mascullamos viendo las noticias
o hacemos el amor
con un poco de miedo.
Entenderás, entonces, ciertas cosas.
Por qué en casa las tazas no se tiran
y por qué a veces quiero
estar solo después de que suene un portazo.
Los ritos de los rotos, amor mío.
Ademanes que espero que no comprendas nunca.




I ROTTI

………………………………………………………(con Anne Sexton)

Tutte le divisioni sono menzogna
meno quella che divide i corpi in due
gruppi incomprensibili tra di loro.
Quelli che si sono rotti e quelli che no.
Noi rotti non chiediamo troppo:
che ci si voglia bene, sì,
che quelli che non hanno vissuto la frattura
abbiano pazienza
se borbottiamo guardando le notizie
o facciamo l’amore
con un po’ di timore.
Comprenderai certe cose, allora.
Perché in casa le tazze non si buttano
e perché a volte voglio
stare da solo dopo che ho sbattuto la porta.
I riti dei rotti, amore mio.
Maniere che spero non capirai mai.




CERES

…………………………………………………….Para Fabio de la Flor


Admiro a los amigos que hacen pan
y los cuido y protejo con conjuros
inventados, escribo
poemas en su honor y, si se mudan,
vendo mi biblioteca y doblo mal
la ropa y la introduzco
en bolsas de basura y voy con ellos,
a su barrio, a su calle,
a su mismo edificio si es posible,
y así me dan el pan, el pan que han hecho
esta mañana, anoche, ayer, no importa,
tierno siempre, caliente aunque esté frío.
El pan. Y mis amigos me comprenden
y no se espantan, saben que no sé,
que no puedo, que nada
me gustaría más que no tener
que molestarlos siempre con el mismo
cuento; el pan, vuestro pan, me da la vida,
hace que me arrepienta y que me alegre
a la vez del tratado que firmamos
mucho antes de nacer: habrá personas
fecundas que harán pan, que enseñarán
a sus hijos el truco y que no tienen
a cambio que hacer nada.
Y habrá personas huecas como yo,
hijos sin hijos, nombres moribundos,
que a cambio de una pizca de ese amor
tendrán que proteger a los que saben,
cuidarlos siempre, amar a los que saben
y no pedirles nunca lo que es suyo
y agradecer las migas cuando falte
el pan, y ser amigo cuando no
haya nada de nada y sólo queden
palabras sobre el pan, y si eso ocurre
ser abrazo de roca y ser su barca,
porque esa es su tarea, la tarea
de un hombre que no puede y que no sabe,
pero que ama y comprende los milagros.




CERERE

…………………………………………………..Per Fabio de la Flor


Ammiro gli amici che fanno il pane
e ne ho cura e li proteggo con esorcismi
inventati, scrivo
poesie in loro onore e, se traslocano,
vendo la mia biblioteca e piego male
i vestiti e li infilo
nei sacchi della spazzatura e me ne vado con loro,
nel loro quartiere, la loro via,
il loro stesso edificio se possibile,
e così mi danno il pane, il pane che hanno fatto
stamattina, ieri notte, ieri, non importa,
sempre tenero, caldo benché sia freddo.
Il pane. E i miei amici mi capiscono
e non si spaventano, sanno che non so,
che non posso, che nulla
mi piacerebbe di più che non doverli
disturbare sempre con lo stesso
racconto; il pane, il vostro pane, mi dà la vita,
fa sì che mi penta e mi rallegri
al contempo del trattato che abbiamo firmato
molto prima di nascere: ci saranno persone
feconde che faranno il pane, che insegneranno
ai loro figli il trucco e che in cambio
non dovranno fare nulla.
E ci saranno persone vuote come me,
figli senza figli, nomi moribondi,
che in cambio di una briciola di quell’amore
dovranno proteggere quelli che sanno,
prendersi cura sempre, amare quelli che sanno
e non chiedergli mai ciò che è loro
e ringraziare per le molliche quando manca
il pane, ed essergli amico quando non
c’è nulla di nulla e restano solo
parole sul pane, e se ciò accade
essere abbraccio di roccia ed essere barca,
perché quello è il loro compito, il compito
di un uomo che non può e non sa,
ma che ama e capisce i miracoli.




OMENAGE A ERIK

Recuerdo al joven Erik,
que fue joven y joven hasta el fin.
Vivía con sus padres en un valle
fértil con agua. Nunca fue al colegio
y eso nos parecía algo salvaje
y una suerte.
Mi hermano, Erik y yo,
los hijos de los hippies de la isla.
Los frutos de una idea evanescente
que se cumplía en Erik,
que no tenía miedo a las alturas,
que tenía escopeta y desnucaba
la gallina que luego cenaríamos.
Me confesó el secreto de las piñas:
«si entierras una piña crece otra».
Era dueño de un asno mal llamado
Houdini, que era viejo
y habitaba las sombras del estío
al final de una cuerda.
Tenía un tren pequeño de juguete
que era el único tren del archipiélago.
No tuvo nunca tele.
Apenas tuvo amigos.
Ocurrió que una vez fue abandonado
sin querer al volver de una excursión:
llegaron los dos coches a la casa
pensando que en el otro estaba Erik.
Chirriaron las ruedas y hubo gritos
en la noche cerrada. Pero no apareció.
Sólo el mar contra los acantilados
y un niño que no está.
Vagó toda la noche entre los árboles,
sin luna, y nadie sabe dónde estuvo.
Por la mañana un cura que vivía
muy lejos lo encontró dormido en el jardín.
Murió muy a principios del milenio,
en un piso de Londres, poco antes de los veinte.
Se compró un libro gordo de nudos marineros
y se ahorcó en la escalera.
Muchos años después hubo un incendio
que arrasó todo el valle de su infancia.
Los padres se marcharon a otro sitio
y ya sólo nos queda este poema.




HOMAGIO A ERIK

Ricordo il giovane Erik,
che fu giovane e giovane fino alla fine.
Viveva con i genitori in una valle
fertile con acqua. Non andò mai a scuola
e questo ci sembrava qualcosa di selvaggio
e una fortuna.
Mio fratello, Erik ed io,
i figli degli hippy dell’isola.
I frutti di un’idea evanescente
che si compiva in Erik,
che non aveva paura delle altezze,
che aveva un fucile e ammazzava
la gallina che poi ci saremmo mangiati a cena.
Mi confessò il segreto degli ananas:
«se sotterri un ananas ne cresce un altro».
Era padrone di un asino col brutto nome
di Houdini, che era vecchio
e abitava le ombre dell’estate
alla fine di una corda.
Aveva un trenino giocattolo
che era l’unico treno dell’arcipelago.
Non ebbe mai televisione.
Ebbe pochissimi amici.
Una volta accadde che fu abbandonato
inavvertitamente di ritorno da un’escursione:
giunsero le due macchine a casa
pensando che nell’altra ci fosse Erik.
Stridettero le ruote e ci furono grida
nella notte serrata. Ma non comparve.
Solo il mare contro le scogliere
e un bambino che non c’era.
Vagò tutta la notte tra gli alberi,
senza luna, e nessuno sa dove fu.
Il mattino un prete che viveva
molto lontano lo trovò addormentato nel giardino.
Morì all’inizio del millennio,
in un alloggio a Londra, poco prima dei vent’anni.
Si comprò un grosso libro di nodi marinareschi
e si impiccò sulle scale.
Molti anni dopo ci fu un incendio
che annientò tutta la valle della sua infanzia.
I genitori se ne andarono altrove
e ormai ci resta solo questa poesia.




CAMPUS

Algo funciona bien en este campus.
Es la hierba.
No son los cuerpos tersos, tan perdidos
en la mañana obtusa del deseo.
No son estas palabras; no es el agua
de esta fuente maltrecha y ponzoñosa.
Es la hierba.
Crece sin esperanza y crece verde,
constante, compasiva.
Y hay veces que se eleva
y viaja entre carpetas y entre apuntes estériles
de asignaturas muertas. Es la hierba.
Dolorosa y paciente. Su embajada y su lecho.
La hierba verde y triste.
Oda a la juventud recién cortada.




CAMPUS

Qualcosa funziona bene in questo campus.
È l’erba.
Non sono i corpi tersi, così sperduti
nel mattino ottuso del desiderio.
Non sono queste parole; non è l’acqua
di questa fonte malconcia e velenosa.
È l’erba.
Cresce senza speranza e cresce verde,
costante, pietosa.
E a volte si eleva
e viaggia tra cartelle e appunti sterili
di materie morte. È l’erba.
Dolorosa e paziente. La loro ambasciata e il loro letto.
L’erba verde e triste.
Ode alla gioventù appena tagliata.




CON

Con el amor precoz de los veranos
que guardo bajo llave en las escápulas,
con una honestidad imperturbable
y extraterrestre, siempre,
con todos los tesoros que no tengo
y con el canto dulce de la orilla,
con el pulso constante de las rocas
y con lo que no rima y con las cosas
que suenan demasiado y los silencios
que a veces sobrecogen,
y con una esperanza maternal
y con la piel y el pelo y con los ojos
de todos los pintores que han vivido.
Con la pura verdad y las mentiras,
con todo lo que quise ser un día
y con esto que soy hoy, te he querido.




CON

Con l’amore precoce dell’estate
che serbo sotto chiave nelle scapole,
con un’onestà imperturbabile
ed extraterrestre, sempre,
con tutti i tesori che non ho
e con il canto dolce della riva,
con il polso costante delle rocce
e con ciò che non rima e con le cose
che suonano troppo e i silenzi
che a volte spaventano,
e con una speranza materna
e con la pelle e i capelli e gli occhi
di tutti i pittori che hanno vissuto.
Con la pura verità e le menzogne.
con tutto ciò che volli essere un giorno
e con ciò che sono oggi, ti ho voluto bene.



Ben Clark (Ibiza, España, 1984) es poeta y traductor. Es autor, entre otros, de los poemarios Los hijos de los hijos de la ira (XXI Premio de Poesía Hiperión. Hiperión, 2006. Delirio, 2017); Cabotaje (Delirio, 2008); Basura (Delirio, 2011); La Fiera (Sloper, 2014), por el que obtuvo el Premio el Premio El Ojo Crítico de RNE de Poesía 2014, Los últimos perros de Shackleton (Sloper, 2016) y La policía celeste (Visor, 2018), por el que obtuvo el XXX Premio Loewe de Poesía. Como traductor de poesía ha publicado los Poemas de amor de Anne Sexton (2009), la Poesía Completa de Edward Thomas (2012) y, junto a Borja Aguiló, la antología Tengo una cita con la Muerte (Poetas Muertos en la Gran Guerra) (2011), todas ellas en Ediciones Linteo. Actualmente vive en Málaga.

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